Este sábado por la mañana, hemos tenido la agradable sorpresa de recibir a la familia santiaguesa Picallo, en el Museo Etnolúdico de Galicia (MELGA) en Ponteceso. Os preguntaréis, ¿y quién es la familia Picallo? Todos recordaréis que hace más de un mes, el 26 de mayo de 2026, la Fundación Ricardo Pérez y Verdes adquirió una magnífica pieza de una casa de muñecas gigante (2,20m x 1,10m), diseñada y confeccionada por el médico compostelán J. Picallo, ”el médico-ebanista”, como a él le gustaba que lo identificaran, para que cada una de ellas tuviera la suya. En toda regla un artesano de la medicina y al mismo tiempo de la madera, compaginando sus dos grandes vocaciones. La que se encuentra en nuestro poder pertenecía a su hija Ana.
Sobre las 11:00 h de la mañana, se presentó en el museo un grupo compuesto por 5 personas, primero para conocer el museo y también a nuestro director-guía. Una vez hechas las presentaciones correspondientes, se identificaron como la familia Picallo. La sorpresa fue tan grande y emocionante por parte de Ricardo que no se creía lo que estaba aconteciendo. La familia venía comandada por la hija mayor Paz, además de coordinar la visita al museo. La acompañaban sus hermanas Ana, su hijo Aatlos y Eva. Por problemas profesionales y personales faltaron Ruth y sus hermanos Jaime y Pepe. Se disculparon por su ausencia, pero sabemos que reunir a una familia numerosa como esta, siempre es complicado. Las procedencias de estas eran residentes de Santiago de Compostela, Finlandia y Tenerife, respectivamente.
La visita guiada duró más de dos horas, observando todo lo existente en nuestras vitrinas, pero… no siempre la dicha es buena y completa. Con la ilusión que les hacía a todos poder contemplar su pieza en el museo, Ricardo tuvo que informarles de que la casita de muñecas de la familia, en estos momentos, se encontraba en el “hospital”, realizando una revisión de las luces y algunos detalles a reparar. De todas formas, como aún se encontraban pasando sus vacaciones por nuestras tierras durante todo el mes de agosto, intentaríamos por todos los medios que, próximamente, se encontrara visible en nuestras vitrinas expositivas. El compromiso estaba asegurado.
Después del recorrido museístico por las instalaciones del MELGA, comunicaron que en unos días regresarían de nuevo para hacer algunas donaciones por parte de toda la familia a la Fundación. En el momento oportuno daremos la información correspondiente de lo que se trata. Una jornada muy especial, emotiva y maravillosa en compañía de todos. Gratitud inmensa a Paz, Ana, Aatlos y Eva.

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